Huesos para perros

Le puedo dar huesos a mi perro

Esta es una de las preguntas que más se hacen los dueños de perros. Desde niños nos han dibujado a los perros con un hueso en la boca por lo que parece obvio que es lo que más les gusta. Pero lo cierto es que no todos los huesos son válidos para que nuestros perros los muerdan y no en todos los casos están recomendados. Además existen juguetes en el mercado que son muy educativos, cumplen la misma función y tienen menos peligros que un hueso.

El Golden Retriever no es un perro que necesite masticar ningún tipo de hueso. En otras razas, por sus mandíbulas y la alimentación a la que estén acostumbrados si está recomendado, pero en los Golden Retriever es totalmente prescindible esta actividad y si el perro nunca la ha visto no la echará de menos, así que no debe darte lástima.

No obstante si con todo prefieres darle huesos de vez en cuando para que los mastique y juegue con ellos hay algo que debes saber y es muy importante, cuestión de vida o muerte para tu perro. No todos los huesos sirven para que los mastiquen los perros. Algunos se astillan de modo que podrían ser mortales si se clavan en la garganta de tu Golden, y otros son demasiado pequeños y resbaladizos para su boca.

  • Los huesos de pollo, pavo o cualquier tipo de ave se astillan. Al igual pasa con los del conejo. Un hueso astillado podría perforar el esófago de tu perro causándole graves lesiones.
  • Los huesos apropiados son los de rodilla de ternera, pero crudos contienen muchas bacterias. Hay que cocerlos previamente para eliminarlas.
  • Aunque tu perro tiene una mandíbula fuerte masticar un hueso puede dañar sus dientes, incluso puede llegar a partirse alguna pieza.

En las tiendas de mascotas y en los veterinarios venden unos huesos hechos con corteza de cerdo mucho más seguros e igual de divertidos, o incluso más, para el perro. Te recomendamos que recurras a ese tipo de juguetes antes que a los huesos reales por la cantidad de riesgos que conllevan. Sólo debes de controlar las cantidades que le das para que no ingiera más grasas de las necesarias. Tu perro será igual de feliz y tu estarás mucho más tranquilo.

En cualquier caso si observaras que tu perro, después de haber comido huesos, vomita o defeca con sangre, o lleva varios días sin defecar y sin ganas de comer y apático llévalo inmediatamente al veterinario para que le haga una radiografía.