Golden Retriever baño

El baño del Golden Retriever

El Golden Retriever es un perro extremadamente obediente y además su instinto de cobrar presas en el agua hace que le encante darse un chapuzón. Por lo tanto no debería de costarte demasiado trabajo asear a tu propio perro en casa. No obstante su tamaño puede impedírtelo si no dispones de una terraza o jardín o una bañera grande.

En cualquier caso los cuidados de aseo y peluquería de un Golden son mínimos por lo que no te supondrá un gran gasto aunque tengas que llevarlo a un lugar especializado a que lo hagan por ti, y el resultado siempre es más profesional. Un perro aseado y con el pelo bien cuidado siempre convive mejor con toda la familia, sobretodo si hay niños en la casa.

El pelo de los Golden Retriever es espeso y largo, por lo que tiene cierta tendencia a ensuciarse. Lo primero que debes saber es que un cepillado diario es la mejor manera de limpiar el pelo de tu perro. Pasar una carda por todo su pelaje una vez al día evitará que se hagan nudos en su pelo, eliminará suciedad que haya cogido en sus paseos y mantendrá su manto brillante. Además le ayudarás a mudar el pelo entre estaciones, muy importante en verano para evitar que pasen demasiado calor.

Golden Retriever Baño

En cuanto al baño será suficiente una vez cada dos o tres meses cuando sea adulto. Los cachorros de Golden Retriever necesitarán más frecuencia ya que se ensucian mucho más. Utiliza siempre un champú especial para su pelo, conviene que sea hidratante ya que el pelo de su falda suele estropearse más. En tiendas especializadas vendes champús concretos para cada raza y tipo de pelo. No olvides un acondicionador o te arrepentirás cuando tengas que peinarlo con el pelo mojado. Utilízalo sobretodo en el lomo y la falda, así como en la cola.

Después llega el secado, esta puede ser la parte más difícil. Algunos perros huyen del secador y esto complica mucho la tarea ya que tendrá que estar atado y contra su voluntad, por lo que muchos dueños no resistirán la tortura y dejarán que se seque al aire. Es probable que así coja más suciedad después del baño que antes, así que mejor secarlo. Procura enseñarle el secador primero, que lo olisquee y se familiarice con él. Cuando lo enciendas hazlo a la mínima potencia y con el aire frío. Poco a poco le irá perdiendo el miedo.

Seca y peina a tu perro siempre en la dirección del crecimiento de su pelo. Puedes recortar tu mismo el pelo de la falda o de la cola si ha crecido demasiado, aunque lo mejor es que acudas a un profesional para garantizarte un resultado perfecto.